Una nueva forma de ‘El Niño’ aumenta el número de huracanes

July 4, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

HuracanesUna nueva forma de ‘El Niño’ sería la causa no sólo del aumento en la intensidad y el número de huracanes sino también en las posibilidades de que alcancen tierra firme, revela un estudio publicado en la revista Science .
Generalmente el fenómeno meteorológico de “El Niño” se manifiesta al finalizar el año en el océano Pacífico e influye en los patrones climáticos de casi todo el mundo, incluyendo el número de huracanes del Atlántico.
“El Niño equivale a menos huracanes en el Pacífico, pero este nuevo tipo trae como resultado un mayor número, con mayor frecuencia y más posibilidades de embestir tierra firme”, indicó Peter Webster, profesor de climatología del Instituto Tecnológico de Georgia.
El científico, que dirigió el estudio publicado por Science, añadió que la nueva forma del fenómeno llamada “El Niño Modoki” se forma en el Pacífico central y no en el Pacífico oriental. (En japonés la palabra “Modoki” significa “similar”, pero “diferente”).
La temperatura más alta del agua en el Pacífico central se vincula a una mayor frecuencia de las tormentas y a la posibilidad de que irrumpa sobre las costas del Golfo de México y las de América Central, según los científicos. Sin embargo, los meteorólogos señalan que este “El Niño Modoki” es más fácil de predecir que el fenómeno climático regular cuyos efectos se hacen sentir con mayor fuerza en Perú y en Ecuador, en el continente americano.
“No sabemos por qué, pero esto podría significar que recibamos una mejor advertencia de huracanes, probablemente con varios meses de antelación”, indicó Webster. Tampoco se conocen con precisión las razones de este cambio sufrido por el fenómeno meteorológico. “Podría ser parte de una oscilación natural de El Niño. O podría ser la respuesta a un recalentamiento atmosférico. Necesitamos tener más datos para saberlo”, agregó.
El Mundo

La franja de lluvias tropicales migra hacia el norte

July 3, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

lluvias tropicalesCerca del Ecuador, una franja de abundantes lluvias nutre a numerosos espacios terrestres y los convierte en típicas estampas del trópico húmedo. A lo largo de todo el globo, islas y regiones continentales reciben hasta cuatro metros de lluvia anuales en algunos casos.
Sin embargo, esa franja, conocida como zona de convergencia intertropical, se está desplazando hacia el norte desde hace tres siglos a una velocidad de 1,4 kilómetros por año. Ese desplazamiento podría acelerarse si continúan aumentando las temperaturas globales, según un nuevo estudio publicado en ‘Nature Geoscience’.
Las oscilaciones de la zona de convergencia intertropical, así llamada porque en ella colisionan los vientos alíseos del noreste con los del sureste, son naturales. En el verano boreal, las presiones atmosféricas bajan con el calentamiento y la franja de precipitaciones tiende a subir hacia el norte (unos 10º Norte). En el invierno boreal, se desplaza hacia el sur (3º Norte). Las oscilaciones también pueden verse influidas por forzamientos astronómicos, pero éstos abarcan periodos de tiempo mucho más largos.
Sin embargo, Julian Sachs, oceanógrafo de la Universidad de Washington, y colegas advierten de las alteraciones que podría producir el cambio climático sobre estas variaciones estacionales. En el estudio, los autores pronostican que la franja de precipitaciones podría continuar su tendencia hacia el norte debido al actual calentamiento global, con consecuencias económicas y sociales para los habitantes de los trópicos.
«El incremento de gases de efecto invernadero podría alterar la principal franja de precipitaciones en los trópicos con profundas implicaciones para las sociedades y las economías que dependen de ella», escriben los autores del estudio. «Estamos hablando de la mayor franja de precipitaciones del planeta», dice Sachs. «De ella depende mucha gente que no tiene acuíferos de los que extraer agua dulce», continúa.
La franja estuvo más al sur en el pasado
Para llegar a sus conclusiones, los investigadores analizaron sedimentos y fósiles microbianos de algunas islas tropicales. Sorprendentemente, descubrieron que algunas islas situadas justo encima del Ecuador, a 5ºN, que actualmente reciben abundantes lluvias (tres metros anuales), como la Isla de Washington o Palau, en el Pacífico, fueron áridas durante unos siglos, especialmente en los inicios de la Pequeña Edad de Hielo (1400-1850).
Paralelamente, las islas Galápagos, situadas en el Ecuador y hoy más bien áridas, fueron mucho más húmedas durante ese periodo de tiempo. La zona de convergencia intertropical estuvo, pues, mucho más al sur hasta hace unos 300 años, cuando empezó a trasladarse hacia el norte como consecuencia de un mayor calentamiento de la atmósfera. Algo que podría intensificarse ahora con la aportación de los gases de efecto invernadero.
«Esto ocurre porque, aunque la radiación solar que recibe la Tierra es siempre la misma, cambia la forma de redistribuir el calor», expica a elmundo.es José Luis Pelegrí, del Departamento de Oceanografía Física del Instituto de Ciencias del Mar perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
«Lo interesante de este estudio es que demuestra una vez más lo complejo que es el sistema Tierra, con tantos mecanismos de reajustes que oscilan a frecuencias muy diversas», añade. Como ocurre en cualquier sistema caótico o no lineal, del que el clima es un buen ejemplo, un pequeño cambio en la redistribución de la insolación ha provocado grandes alteraciones climáticas, como es este desplazamiento de la franja de lluvias ecuatoriales.
«Ahora estamos en un sistema cálido. Pero si seguimos forzando las cosas, puede que el clima pegue un cambio importante. Este estudio es un ejemplo de eso», advierte Pelegrí.
No obstante, la zona de convergencia no tiene libertad total de movimiento. Los expertos consideran que sus límites la mantendrán cerca de los trópicos. «De continuar avanzando a la misma velocidad, se situará 126 kilómetros más al norte que ahora para finales de siglo», concluye Sachs.
El Mundo

Estudian errática propagación del virus de Influenza

July 3, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

InfluenzaLa errática propagación del virus H1N1, causante de la gripe A, tiene origen genético, según científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts y del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) del Gobierno de Estados Unidos.
Esa variación genética explica por qué el virus se ha propagado de una persona a otra de forma menos efectiva que otros virus estacionales, señaló un estudio que publica hoy la revista Science.
El informe sobre la investigación indica que la cepa del H1N1, que ha causado la muerte de más de 300 personas, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) , tiene una proteína superficial que no se adhiere bien a los receptores de las vías respiratorias, señaló Ram Sasisekharan, profesor de la División de Ciencias de la Salud de MIT.
Según Sasisekharan, eso explica por qué el virus no se ha propagado como una influenza estacional.
Pero el científico también advirtió de que la capacidad de mutar rápidamente podría mejorar esa capacidad de adherencia.
“Es necesario que prestemos una muy cuidadosa atención a la evolución de este virus” , señaló.
En su estudio, el grupo de científicos encabezado por Sasisekharan comparó la nueva cepa del H1N1 con las de otros virus de gripe estacional, incluyendo algunas cepas más suaves de H1N1 y del que causó una pandemia en 1918.
El Universal

Casi 17.000 especies están en peligro de extinción

July 2, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

extincionUnas 16.900 especies están en peligro de extinción, mientras que las ya extinguidas podrían alcanzar las 1.159, según la Lista Roja de Especies Amenazadas que publica la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Según el estudio, “un total de 869 especies están extinguidas o extinguidas en estado silvestre, una cifra que se eleva a 1.159 si se incluyen las 290 especies en peligro crítico que posiblemente ya han desaparecido”.
El informe señala que ésta es una “mirada general a lo que está ocurriendo a todas las formas de vida en la Tierra”, pues el número de especies en peligro de extinción puede ser mayor ya que el estudio sólo ha analizado el 2,7 por ciento de los 1,8 millones de especies conocidas.
Además, la investigación científica muestra que casi un tercio de los anfibios, más de una de cada ocho aves y cerca de un cuarto de los mamíferos están amenazados de extinción.
Especies acuáticas
En relación a las especies de agua dulce, el 38 por ciento de los peces están amenazados en Europa, mientras que en África oriental se encuentran en peligro el 28 por ciento.
“En los océanos, el panorama es igual de sombrío. Muchas especies marinas están sufriendo una pérdida irreversible debido a la sobrepesca, el cambio climático, las especies invasoras, el desarrollo costero y la contaminación”, destaca el informe.
Además, señala que “las aves marinas están mucho más amenazadas que las terrestres, con un 27,5 por ciento en peligro de extinción frente al 11,8 por ciento de las aves terrestres en esta misma situación”.
Biodiversidad y economía
El autor principal del informe y jefe adjunto del Programa de Especies del IUCN, Jean-Christophe Vié, destacó que “todas las plantas y los animales que componen la Tierra tienen un papel específico y sirven para conseguir alimentos, medicamentos, oxígeno, agua pura, para la polinización de cultivos, el almacenamiento de carbono en el suelo y la fertilización”.
Y agregó: “La economía depende de la diversidad de especies. Las necesitamos a todas y en gran número. No podemos permitirnos perderlas”, Aunque el cambio climático no es actualmente la principal amenaza para la vida silvestre, “esta situación puede cambiar pronto, ya que el 30 por ciento de las aves no amenazadas, el 51 por ciento de los corales no amenazados y 41 por ciento de los anfibios no amenazados tienen características que los hacen susceptibles a ese fenómeno”.
“La naturaleza es la compañía más grande en la Tierra cuyo beneficio repercute cien por cien en la humanidad. Los gobiernos deben hacer el mayor esfuerzo para salvarla, tal y como lo hacen con los sectores económicos y financieros”, concluye el informe.
El Mundo

Valles del Himalaya fueron explorados hace seis mil 700 años: científicos

July 2, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

HimalayaCientíficos de Austria y Bután descubrieron en el norte del reino del Himalaya los rastros más antiguos de asentamientos humanos en la región montañosa, informó este miércoles la Universidad de Innsbruck.
En el marco de un amplio estudio, que incluyó análisis de sedimentos, determinaciones de polen y dataciones de radiocarbono y luminiscencia, se pudo demostrar que los valles altos del este del Himalaya fueron explorados hace seis mil 700 años en el Neolítico y que poco después fueron colonizados.
Aproximadamente en la misma época vivía el “Ötzi”, el Hombre de los Hielos, encontrado en los Alpes europeos.
“Cuándo y por qué las personas poblaron este paisaje glaciario espectacular, pero de difícil acceso, no estaba claro hasta ahora”, explicó el geólogo Michael Meyer.
El reino de Bután es conocido por sus valles altos. Todavía hoy existen en la región pueblos a cuatro mil 300 metros de altura sobre el nivel del mar.
Los resultados de los investigadores sugieren que los antepasados de estos habitantes de los valles altos eran nómadas tibetanos, que atravesaban con sus yaks los pasos en dirección al sur.
“Nuestros datos muestran por primera vez que existe un vínculo estrecho entre las rutas migratorias de los nómadas y la extensión de los glaciares”, añadió Meyer.
Los estudios de campo para el proyecto fueron realizados entre 1999 y 2002. Los investigadores publicaron su trabajo en la revista especializada Quaternary Science Reviews (volumen 28, página 1217).
La Jornada

Un nuevo paso hacia la fotosíntesis artificial

July 1, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

fotosintesisUn equipo internacional de investigadores ha modificado la clorofila de un alga de forma que se parezca a las extremadamente eficientes antenas de luz de las bacterias. A continuación se determinó la estructura de estas antenas de luz, lo que supone el primer paso para convertir la luz del sol en energía mediante una ‘hoja’ artificial.
Los investigadores han publicado su artículo en la versión online del ‘PNAS’. Swapna Ganapathy, de la Universidad de Leiden, Holanda, ha basado su tesis doctoral en este estudio, dirigido por Huub de Groot.
El objetivo ideal, y de momento utópico, es crear ‘nanobosques’ o carreteras en las que las fisuras de la superficie se rellenan con moléculas de pigmento que recogen la radiación solar y la convierten en combustible y otras formas de energía limpia.
Pero antes de que eso pueda ocurrir, es necesario desarrollar sistemas artificiales de fotosíntesis de manera que sea tanto rápida como eficiente.
Para generar combustible a partir de luz solar son necesarias dos cosas: una antena que recoja la luz y un catalizador. El presente estudio se centra en ese primer paso: la antena.
Imitando a las bacterias
Los recolectores más rápidos de luz se encuentran en la naturaleza: en las hojas verdes, en las algas y en las bacterias. Las antenas fotosintéticas de las bacterias -clorosomas- son las más rápidas de todas y están capacitadas para captar cantidades mínimas de partículas de luz en condiciones muy desfavorables, como ocurre en el fondo del mar. Estos clorosomas están hechos de moléculas de clorofila. Ahora se trata de imitar estos sistemas de forma muy precisa.
Investigadores alemanes de la Universidad de Würzburg, miembros del equipo de Huub de Groot, modificaron las clorofilas de la espirulina, un alga, para que fuesen lo más parecido posible a los pigmentos de las bacterias. El grupo de Leiden estudió después la estructura de estas antenas semisintéticas.
De Groot y colegas lograron determinar la estructura molecular y supramolecular en detalle de su antena fotosintética ‘artificial’. Lo hicieron mediante técnicas específicas de nanotecnología.
Los investigadores tienen todavía que determinan cómo la antena ‘artificial’ de la espirulina funciona en la práctica. “Es un enfoque totalmente nuevo”, admite De Groot.
El Mundo

‘La energía nuclear no frena el cambio climático’

July 1, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

EnergiaGerd Leipold, oceanógrafo alemán de 54 años, lleva ocho años al frente de la dirección internacional de Greenpeace y media vida trabajando para la organización del arco iris. Su lucha contra la energía nuclear no es nueva. Ya en 1983, protagonizó una sonada acción en la que voló en un globo desde el oeste al este de Berlín, entonces una ciudad dividida por un muro, para protestar contra los ensayos con armas nucleares. Ayer visitó España para apoyar el cierre de la central nuclear de Garoña (Burgos), cuyo destino se decide este viernes y aprovechó para exigir un nuevo compromiso político con el planeta.
Pregunta.- ¿Cree que es posible el suministro energético de un país desarrollado sin energía nuclear?
Respuesta.- Si lo es. Garoña produce sólo un 1,2% de la electricidad. Y si hablamos de cambio climático, lo que necesitan los países ricos es tener un consumo más eficiente y reducirlo, y no un 1,2% sino hasta un 20%. El cierre de Garoña es un símbolo que nos dirá si España sigue por el camino correcto ya iniciado de las energías renovables o si será un país del pasado y apostará por las energías antiguas.
P.- ¿Qué le parece el repunte del apoyo nuclear en toda Europa?
R.- No creo que haya un repunte. No hay más reactores y la central que se construye en Finlandia está paralizada porque es muy cara. Si se analizan las cifras, únicamente el 16% de la electricidad mundial es de origen nuclear. Además, el consumo total electricidad supone sólo un tercio del cambio climático; luego aunque toda lo fuera, no se acabaría con el problema. Basta con mirar a Francia, donde las emisiones contaminantes per cápita son muy altas pese a sus centrales nucleares. Y no hay que olvidar el peligro de los residuos, los accidentes y el terrorismo, en un momento en el que a los terroristas no les importa morir.
P.- ¿No es una utopía pensar en un mundo que funcione sólo con energías renovables?
R.-Creo que es posible, pero no depende del tipo de energía, sino del estilo de vida. Si pensamos, no sólo en términos de cambio climático, sino en las pesquerías, en el uso del agua o de la tierra para la agricultura, ya necesitamos más de un planeta. Si todo el mundo tuviera tantos coches como los europeos, habría un 4.000 millones de vehículos; si todos comiéramos tanto pescado como los japoneses, habría que pescar 10 veces más; si emitiéramos el nivel de CO2 de los norteamericanos, el problema del cambio climático sería seis veces mayor. Es un estilo de vida que no es sostenible. Cogemos más de la naturaleza de lo que le damos y no hemos resuelto que vamos a dejar a las generaciones futuras. No se puede salir de una crisis económica con medidas, como las de algunos gobiernos, que favorecen cambiar un coche de 10 años que funciona por otro nuevo. A corto plazo es bueno para la economía, pero no a largo plazo. No estamos en contra del desarrollo, pero si de un sistema que acaba con los recursos.
P.- ¿Y hay solución?
R.- Si. Pero hay que descentralizar la energía para evitar el control de unos pocos. Si se depende del carbón, el petróleo o la energía nuclear que se importa, se depende de otros países, a veces inestables, y de los precios del mercado. Si tuviéramos cada país una energía propia y renovable, tendríamos una economía más estable. No estaríamos todos pendientes del humor de Putin.
P.- ¿Cuál es la principal batalla medioambiental de Greenpeace en estos momentos?
R.- Sobre todo el cambio climático y eso incluye la protección de los bosques tropicales. También es preocupante el estado de los océanos.
P.- ¿Qué podemos hacer para que tantas cosas cambien?
R.- Podemos hacer mucho a nivel individual, como utilizar energía renovable, reducir el consumo, comer menos carne, no poner la calefacción en exceso, utilizar el transporte público… También se puede encarecer la energía, obligar a cambiar las bombillas, poner más trabas a los coches y votar a los partidos con políticas más verdes.
P.- En 2012 acaba el plazo dado por el Protocolo de Kioto para reducir las emisiones contaminantes. A las puertas de un nuevo acuerdo, previsto a finales de año en Copenhague, ¿cuál es su balance?
R.-Tenemos grandes expectativas de cara a Copenhague porque EE.UU. ha vuelto a la negociación, aunque lo que pone sobre la mesa es demasiado poco para convencer a China o India de que disminuyan sus emisiones. Necesitamos políticos que no estén solo pendientes de sus próximas elecciones, sino que se comprometan con el futuro. El protocolo de Kioto ha servido para que los países comprendan que deben actuar juntos, pero si en 2015 las emisiones han subido, no habrá servido de nada.
P.- ¿Qué espera de Copenhague?
R.- Esperamos un compromiso fuerte de reducción de emisiones a corto y largo plazo, que los países ricos ayuden a los más pobres a reducir las suyas y a adaptarse al impacto del cambio climático y un acuerdo de protección de los bosques tropicales. Los problemas de las emisiones son graves y están entre la ciencia y la política. Lo que pasa es que la política juega siempre con la probabilidad y en este caso debería hacer caso de la ciencia.
El Mundo

El ser humano puede orientarse como los murciélagos y los cetáceos

June 30, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

murcielagosEl ser humano también tiene el sentido de la ecolocación, como el que tienen los cetáceos o los murciélagos, aunque menos desarrollado. Esto es lo que ha comprobado un equipo de científicos de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Según la investigación, la emisión de ciertos chasquidos de la lengua puede ayudar a identificar los objetos de nuestro alrededor, sin necesidad de verlos. El desarrollo y la práctica de este sentido podría ser especialmente útil para las personas con falta de visión.
“Los humanos podemos rivalizar con los murciélagos en la capacidad de ecolocación o biosónar bajo ciertas circunstancias”, señala a SINC Juan Antonio Martínez, autor principal del estudio e investigador de la Escuela Politécnica Superior de la UAH.
El equipo que dirige el científico ha iniciado una serie de estudios pioneros en el mundo para poder usar la capacidad infrautilizada de ecolocación que tiene el ser humano.
En el primer trabajo, publicado en la revista Acta Acustica united with Acustica, el equipo analiza las propiedades físicas de varios sonidos y propone el más efectivo para su uso en la ecolocación.
“El sonido casi ideal es el ‘clic palatal’, un chasquido que se origina poniendo la punta de la lengua en el velo del paladar, justo detrás de los dientes, y realizando un movimiento rápido hacia atrás, aunque es frecuente hacerlo erróneamente hacia abajo”, explica Martínez.
El investigador comenta que los clic palatales “tienen una forma muy similar a los sonidos que emiten los delfines -cambiando la escala-, aunque estos animales tienen órganos adaptados y pueden hacer 200 clic por segundo y nosotros sólo tres o cuatro”.
Con la ecolocación, “que es tridimensional y permite atravesar materiales que son opacos a la radiación visible”, se puede medir la distancia de un objeto por el tiempo que transcurre entre la emisión de una onda acústica y la recepción del eco o la onda reflejada en ese objeto.
Aprender a ecolocalizar
Para aprender a emitir, recibir e interpretar los sonidos los científicos están desarrollando un método con una serie de protocolos. El primer paso es que el individuo sepa ejecutar e identificar sus propios sonidos (son diferentes para cada persona), y después saber utilizarlos para distinguir los objetos según sus propiedades geométricas, “como lo hace el sónar de los barcos”.
Hasta ahora algunas personas invidentes habían aprendido la ecolocación de forma autodidacta, “por ensayo y error”. Los casos más conocidos son los estadounidenses Daniel Kish, el único ciego que ha conseguido el certificado de guía de otra persona invidente, y Ben Underwood, considerado como el mejor ecolocador del mundo hasta su fallecimiento a comienzos de 2009.
Para desarrollar esta capacidad no se requieren condiciones físicas especiales. “Con dos horas al día durante un par de semanas se puede distinguir si tienes un objeto delante, y en otras dos semanas, diferenciar los árboles de una acera”, revela Martínez.
El científico recomienda probar con el típico sonido ch que se emite cuando se quiere hacer callar a la gente. El movimiento por delante de la boca de un bolígrafo, por ejemplo, enseguida se nota. Es un fenómeno parecido al que ocurre cuando se viaja en un coche con las ventanillas bajadas y se oyen los huecos cercanos a la orilla de la carretera.
El siguiente nivel de aprendizaje sería dominar los “clic palatales”. Para comprobar que los ecos de los chasquidos de lengua se interpretan correctamente los investigadores trabajan con la ayuda de un puntero láser, que señala la parte del objeto a donde se dirige el sonido.
Otra de las líneas de investigación del equipo se centra en establecer los límites biológicos de la capacidad de ecolocación en humanos, “y los primeros resultados indican que la resolución en detalle podría rivalizar incluso con la propia vista”. De hecho los investigadores comenzaron distinguiendo que tenían a una persona delante, pero ahora ya pueden detectar algunos órganos internos, como los huesos, e incluso “ciertos objetos del interior de un bolso”.
El Mundo

Next Page »