DF y zona conurbada con la más alta vulnerabilidad ante riesgos geológicos y sismológicos en México
Por las características del subsuelo, la Ciudad de México y la zona conurbada representan la región con la más alta vulnerabilidad a riesgos geológicos y sísmicos del país, aseguraron Alfonso Guzmán Alcantar y Pedro Vera Sánchez, investigadores de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), Unidad Ticomán, del Instituto Politécnico Nacional.
Los científicos del IPN -quienes participaron en la elaboración del Atlas de Riesgo de la Ciudad de México-, coincidieron en que por la topografía de la región, los asentamientos humanos en zonas minadas, cerros y laderas, así como en zonas de alto riesgo que fueron lechos de ríos o lagos, representan los mayores problemas de encharcamiento, hundimiento, agrietamiento y deslizamiento de tierra, los cuales se agravan con el grado de sismicidad que se registra en la región.
Vera Sánchez señaló que en los últimos años los problemas ocasionados por movimientos telúricos, geológicos o meteorológicos, han propiciado que autoridades de diversos órdenes de gobierno, soliciten el apoyo de los ingenieros geólogos, quienes son los especialistas en problemas del subsuelo. “Ya empieza a ser importante su participación en comités de protección civil, delegaciones, municipales y del Gobierno Federal para atender esta problemática”, indicó.
Guzmán Alcantar explicó que ante este panorama las personas de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México deben estar conscientes de que “habitan una zona altamente peligrosa y por ello deben estar atentos a los programas de protección civil, para saber qué hacer en casos de que se presente alguna contingencia”.
Los especialistas de la ESIA, Unidad Ticomán del IPN, indicaron que a partir de la realización del Atlas de Riesgo de la Ciudad de México, han atendido llamados para analizar y proponer alternativas de solución al problema de grietas y hundimientos en el Distrito Federal.
“Por ejemplo en la Delegación Iztapalapa, en relación con la aparición de diversas grietas, se ha efectuado el mapeo de nuevas fisuras y se les da un seguimiento, además de que se ha recomendado a las autoridades el relleno y sellado de las mismas”, sostuvo Vera Sánchez.
A su vez, el científico Alfonso Guzmán Alcantar explicó que también los geólogos de la ESIA, Unidad Ticomán, han trabajado de manera directa en la Delegación Álvaro Obregón, donde han ocurrido hundimientos y deslizamientos de tierra, por la existencia de edificaciones sobre zona que en el pasado fueron minas.
Los especialistas del Politécnico externaron que también participaron en la Delegación Migue Hidalgo, en el “boquete” que se abrió en el Lago de Chapultepec. “Ahí realizamos estudios sobre las causas que originaron el orificio y se hicieron recomendaciones sobre cómo repararlo; se tuvieron buenos resultados y ya nos solicitaron un estudio completo de toda la zona que abarca el bosque de Chapultepec”, mencionó Guzmán Alcantar.
Finalmente, los expertos en riesgo geológico comentaron que muchos de los problemas a que se enfrentan los habitantes de la Ciudad de México y de la zona conurbada, se deben a fenómenos naturales, otros a la falta de mantenimiento en los servicios y la mayor parte a la falta de planeación urbana, y el incremento poblacional, factores que disminuyen la calidad de vida de los habitantes.



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