Breverías

El mismo Duque

Jorge Enrique González / El Duque, perro sin pedigrí, fue tratado por Esther con el mismo sentido democrático con el que crió a sus hijos: lo mismo se le servía un plato caliente de la cazuela familiar, que se le daban responsabilidades  domésticas como sacar la bolsa de la basura. Cierto día estaban todos listos para irse de día de campo, los canastos tibios y las aguas frutales en la camioneta. Víctor, el padre, dormía y nadie se atrevía a despertarlo. El Duque lo hizo con el cuidado del caso, lamiéndole la cara. La camioneta se negó a arrancar, así que bajó la muchachada a empujarla. Sólo se puso en marcha cuando el can bajó, por imitación o solidaridad, a ayudarlos. De haber vivido hoy,  El Duque hubiera sido ídolo de Youtube. Porque era un perro ocurrente.

Federico

Jorge Enrique González / Profesor de primaria, con mucha nostalgia por la gente de su infancia, un día llegó a mi entonces exitosa editorial el profesor Federico Escobedo con el sueño de publicar una serie de relatos de los personajes de su natal Acaponeta.  Acostumbrado a recibir a clientes que nunca concretaban una compra, le puse todos los obstáculos: precio alto por los servicios editoriales  y riguroso anticipo.   Regresó con dinero de su bolsillo para iniciar la corrección y el diseño. Le recomendé buscar patrocinadores y publicó dos ediciones de Personajes Populares de Acaponeta. Recuerdo la historia del hombre aquel que prometió a la Virgen de Huajicori irse de rodillas desde Acaponeta si le hacía un milagro. Llegado el momento de cumplir la manda, rentó una camioneta, y en la caja viajó de rodillas hasta el santuario.

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