Temua

20061214124524-pasion.jpgAventuras Extramaritales

Las investigaciones sociales sugieren que entre el 15 y el 50% de las personas admiten haber tenido relaciones extramatrimoniales, lo que en términos estadísticos es muy relevante.
Se han dado muchísimas explicaciones sobre el tema, pero siempre surge la polémica: ¿mejora la relación dentro de la pareja, una relación fuera de la misma? ¿Hay que hacerse el distraído? ¿Hay que tomar medidas drásticas? ¿Es lo mismo si el que busca el placer afuera es mujer o es hombre?
Todos estos interrogantes y muchos más, circulan en las charlas y no se llega habitualmente a ninguna conclusión.
Lo que ocurre es que en éste, como en muchos temas, no existen generalidades, ya que cada caso es diferente. No obstante existen grandes lineamientos con puntos en común, de situaciones de lo más variadas.
Desde la “ infidelidad” (¿debemos llamarla así?) ocasional a la adicción que presentan algunas personas hacia estas situaciones, existe una amplia gama entre las que se encuentran las más comunes.
Hay personas a quienes accidentalmente se les presenta una situación de sexo y sin una explicación o motivo aparente se prestan a ello. Esta circunstancia es bastante común. En general carece de trascendencia y no es conocida por la otra parte.
Pero hay otros casos en que se trata de una relación más prolongada y que implica un mayor compromiso afectivo. Habitualmente también es desconocida..
Otra situación distinta es la de la persona que busca compulsivamente relaciones extramaritales y hace una secuencia de seducción, posesión, abandono, sin afecto y a veces sin siquiera buen sexo. Esta es una actitud compulsiva que tiene poco que ver con la situación matrimonial y sí mucho con la persona en sí misma y con un alto grado de insatisfacción.
En estos casos, comúnmente las parejas no ignoran estas conductas y se reiteran las escenas de acusaciones y agresiones o en otros casos se prescinde emocionalmente de las acciones del otro por diversos motivos (intereses, miedo a la soledad, económicos, por los hijos, etc.).

¿Quiénes y por qué llegan a ser infieles?
¿Qué lleva a un hombre o una mujer a buscar el placer fuera del ámbito matrimonial?

Pero, ¿qué es lo que lleva a hombres y mujeres a estas situaciones? ¿Son los problemas sexuales en la pareja un desencadenante de la infidelidad?
En la mayoría de los casos es así aunque muchos lo niegan. Estos últimos -que disminuyen el valor de lo sexual- tal vez piensen en una idea simplista de lo que la sexualidad significa y de lo que verdaderamente dicen las personas cuando dicen tener “buen sexo”.
En general se refieren a tener relaciones formalmente correctas y hasta orgásmicas, pero hay algo que va carcomiendo lenta e inadvertidamente la relación, que es el desapasionamiento, lo que lleva al aburrimiento mutuo.
Las relaciones extramaritales, por el contrario, exhiben como denominador común el apasionamiento personal y sexual. Esto es lo que habría que lograr, o mejor dicho, no perder, en las relaciones estables: mantener viva la pasión.
Aun considerando a los factores sexuales como promotores de las aventuras, hay diferencias entre las motivaciones de los hombres y de las mujeres. Los hombres tienden a buscar emoción y variedad sexuales y las mujeres, compensación emocional.
¿Son estas relaciones extraconyugales, combustible para mantener viva la pasión conyugal?. Esto ha sido ampliamente discutido, pero básicamente digamos que no podemos poner la solución y mantenimiento de la llama de una pasión, en una relación con otro.
Pero lo que sí es también cierto es que en muchos casos en que persisten las situaciones paralelas, éstas se dan como una aceptación tácita por ambas partes, para el mantenimiento de una vida familiar, sin modificaciones en lo formal.
Además de estas consideraciones en lo que respecta a aventuras extraconyugales, no podemos dejar de hablar de la enorme diferencia que existe al respecto entre hombres y mujeres.
Estas relaciones son para los hombres, no sólo aceptadas en la sociedad, sino que en algunas ocasiones, hasta se promueven. En cambio, para las mujeres hay una gran condena social, lo que hace que las mismas, lo vivan con gran culpabilidad, y a veces esto las lleva a romper la relación, cosa que no sucede con los hombres.
Además los hombres tienden a sospechar menos de la posibilidad de que sus esposas puedan haber tenido actividad sexual fuera del matrimonio, mientras que las mujeres casadas muestran un grado más alto de alerta ante esta situación.

Secretos de la pasión
Una vida sexual más plena implica ser capaz de expresar aquello que quieres, tener la mente abierta, e incluir nuevos ingredientes en tu vida sexual. Aquí te contamos cómo lograrlo…
 
¿Qué es una vida sexual plena?
Pues la lleva la conexión con tu pareja a un nivel más alto, y hace ascender a tus aventuras sexuales otro paso más. Se da cuando te sientes tan cerca de tu pareja que puedes hacer cualquier cosa que quieras.
Cuando te sientes cómodo experimentando, puedes liberar tus ideas creativas y fantasías sexuales. ¿Suena bien? ¡Entonces empecemos!
Es posible sólo cuando tu pareja y tu confían lo suficiente el uno en el otro para ser capaces de expresar sus deseos sexual más profundos. A continuación tienes algunas formas para poder lograrlo:
Escucha sin juzgar las fantasías de tu pareja
Cuando tu pareja hable sobre sus deseos o fantasías sexuales, si éstas te parecen bien, expresa tu interés. Pero si no te agradan simplemente di que eso no es algo que tengas ganas de hacer, sin juzgar a tu pareja por haberlo mencionado.  
Díganse el uno al otro tres cosas sobre sus vidas sexuales que raramente hayan compartido con alguien  Cuanto más aprendan sobre la sexualidad del otro, mejor podrán entenderse el uno al otro. 
Di la verdad sobre lo que te gusta y no te gusta  
Si permites que tu pareja te haga cosas que no te interesan realmente no tendrán un sexo pleno. Sé honesto sobre lo que se siente bien para ti.  
Una vez que tu pareja se sienta cómoda al abrirse sobre el sexo, y puedan confiar el uno al otro, luego pueden hablar con más detalle sobre sus deseos y fantasías sexuales.

Juegos sexuales
Existen muchos juegos sexuales que puedes jugar con tu pareja para hacer las cosas más plenos. No me refiero a jugar Monopoly desnudándose, aunque ello podría ser divertido.
Lo que quiero decir con “juegos” es simplemente formas de agregarle aventura a tu vida sexual. Comencemos con el interruptor de luz.

¿Luces prendidas o apagadas?
A veces sentir el cuerpo del otro durante el sexo cuando la habitación esta un tanto a oscuras puede ser excitantemente pleno.
Otras veces, ver el cuerpo de tu pareja con todas las luces prendidas puede ser muy ardiente. Para divertirse de manera pleno, cambia las formas en que utilizas la iluminación durante el sexo.

Juega con tu comida
Jugar con la comida durante el sexo puede ser ciertamente muy pleno. Prueba estas ideas: 
Utiliza una lata de crema chantillí para decorar a tu pareja, luego lámela.  
Utiliza mermeladas de distintos sabores para agregarle al sexo un gusto frutal.  
Intenta con un truco de chocolate al rociarse salsa de chocolate por todo el cuerpo el uno al otro.  
En un día caluroso, utiliza cubitos de hielo para seducir a tu pareja por todo el cuerpo, especialmente aquellos senos sensibles.  
Balancea unas uvas sobre tu amante, dándoselas de comer una a una.

Usando juguetes sexuales
Los consoladores y vibradores son dos clases de juguetes sexuales con los que podrías querer entretenerte un rato durante el sexo. Puedes buscar juguetes sexuales que se asemejen a la forma del pene.
O si quieres experimentar las sensaciones pero no te preocupas por lucir pleno, entonces conseguir un consolador con la forma de un cilindro plano, o un vibrador que parezca un masajeador de hombros.
Ve a una tienda que venda juguetes sexuales para consultar la variedad, luego ve cual funciona mejor para ti.

Hablando durante el sexo
Gemir y gruñir durante el sexo puede ser un modo de excitarte muy pleno. Hablar durante el sexo puede ser incluso más pleno para algunas personas.
Primero, averigua si esto es algo que tu amante le gustaría que tú hicieras para lograr que su vida sexual sea más plena. Si es así, comienza a practicarlo.

Intenta con lo siguiente: 
Explicar lo que te estas haciendo a ti mismo.
Explicar lo que la otra persona te esta haciendo a ti.
Explicar lo que tú quieres hacer.
Explicar lo que quieres que te haga. 
Lo más importante de todo es que te liberes durante el sexo. No tengas miedo sobre qué sonidos y qué palabras podrían llegar a salir de tu boca.  (Hebe Catinelli)

1 Cometario to “Temua”

  1. Esta bien el artículo aunque falta un poco más de información, según el target que manejan. Por ejemplo faltó la lencería.

Nos interesa tu opinión